No hay tratamiento por terceros: desaparece la cesión al proveedor del modelo.
El dato no cruza ninguna frontera: ni Schrems II ni el Cloud Act entran en juego.
Puedes registrar qué se procesó, cuándo y por quién — y enseñárselo al auditor.
Nunca se revela a un tercero: la protección de la Directiva 2016/943 se mantiene intacta.